martes, 23 de octubre de 2007

La Clitoridectomía: ¿Barbarie o Tradición?

Tal vez, no sea un tema muy conocido. Pero, A mí me impacto, y pensé que sería interesante compartirlo con ustedes. Es una redacción mía del examen parcial del curso de Argumentación (HUM-113) de la Pontificia Universidad Católica del Perú. No postearé unos días, ya que estoy inmerso en la elaboración de un ensayo un poco más largo y completo, que muy pronto, espero, ya estará publicado en este blog.



Son de diversa índole las alteraciones a las que podemos someter nuestro cuerpo. Van desde tatuajes, hasta la inserción de extraños objetos en alguna cavidad corporal. Los genitales no son inmunes a aquellas. Si hablamos de alteraciones corporales, es preciso mencionar nuestra capacidad de decidir, la libertad. La libertad sobre nuestros cuerpos es un derecho que prima sobre cualquier tradición desaforada. Nosotros estamos en deber de decidir sobre nosotros mismos. En estas lineas, mostraremos una actitud reticente frente a la clitoridectomíia, extirpación total o parcial del clítoris femenino.

La Clitoridectomía, en África, es llamada, con mucha mesura, la circuncisión femenina. Sin embargo, va más allá. La clitoridectomía es la ablación del clítoris femenino. Esta practica consiste en extirpar los genitales exteriores de la mujer de una manera aberrante: Se utilizan como "tijeras médicas", vidrios, alfileres, la parte filuda de una lata, rústicos cuchillos, piedras agudas e, incluso, machetes. No obstante, lo mencionado es la primera parte del horroroso proceso. La infibulación es la culminación de aquel. Consiste en la clausura casi total de la vagina, dejando un ínfimo espacio para las necesidades vitales. Esto se hace usando hilos de pescar, fibras de vegetales y hasta alambres.

Las consecuencias de esta nefasta práctica son aciagas. Físicamente, aparte del dolor, se pueden generar quistes, abscesos, problemas de parto, daño en el útero e, incluso, la muerte por alguna incontinente hemorragia. Sin embargo, las consecuencias no son solo físicas, sino también psicológicas. Las mujeres intervenidad sienten miedo para con la primera relación sexual, retraimiento al masturbarse, asco al verse al espejo, terror a enamorarse, a que no la acepten socialmente. Es todo un trauma. Su vida se vio marcada para siempre por una barbarie. Esta nefasta acción acude al llamada de juzgarlo por sus consecuencias.

En síntesis, podemos afirmar que la clitoridectomíia es una barbarie hecha tradición, gracias a los inauditos actos que supone dicha práctica. ¿Cómo es posible anteponer la tradición a los derechos de cada persona? ¿Es dable que una persona no tenga la suficiente capacidad de elegir sobre su propio cuerpo? ¿Son necesarios las muertes y daños para tomar cartas en el asunto? Es momento de crear un sistema de legislación, y anticiparnos a las consecuencias.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Si querés hablar de salud, primero sacá esa foto fumando, con esa actitud de pensador me parece que hace apología a ese vicio que causa millones de muertes

Anónimo dijo...

NO HAY NADA MAS QUE DECIR DON ANONIMO TE LO DIJO TODO

Sobre el autor dijo...

Tienen razón.

Anónimo dijo...

Thanks :)
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Anónimo dijo...

Pare más una redacción de nivel inicial que universitario y ese es el nivel universitario de Perú, están en el orno.